¿Sentís que con lo que ganás podrías estar ahorrando, pero cuando llega el final del mes no queda nada?
Muchas veces pensamos que el problema es la inflación, que necesitamos ganar más o que simplemente no tenemos suficiente dinero. Y puede ser que en algunos casos sea así.
Pero también puede estar pasando otra cosa: el dinero que podrías ahorrar se está yendo en decisiones cotidianas a las que no les estás prestando suficiente atención.
En este episodio de Reseteá tu dinero te cuento 5 errores muy comunes que pueden estar impidiendo que ahorres y, sobre todo, qué podés hacer para solucionarlos.
1. No prestar atención a los gastos chiquitos
Los gastos grandes suelen estar bastante controlados porque sabemos que representan mucho dinero.
Cuando hacemos una compra importante, miramos el precio. Revisamos cuánto pagamos de supermercado, cuánto cuesta un abono o cuánto representa una cuota.
Pero con los gastos pequeños suele pasar algo diferente.
Un café, un chocolatito, una compra rápida, un gasto cotidiano que parece insignificante.
El problema no es necesariamente hacer alguno de estos gastos. El problema aparece cuando se repiten todos los días o todas las semanas y nunca sumamos cuánto representan en total.
¿Cómo solucionar este error?
Durante al menos una semana, y preferentemente durante un mes, anotá todos esos gastos pequeños.
No hace falta que elimines absolutamente todo.
La idea es descubrir qué gastos podés evitar, reducir o reemplazar para que una parte de ese dinero vuelva a quedar disponible.
Porque cuando mirás el número completo, probablemente encuentres gastos que no imaginabas.
2. Dejar que la falta de organización se lleve tu dinero en delivery
Una pizza después de un día agotador no va a destruir tu presupuesto.
El problema aparece cuando el delivery se convierte en una solución habitual porque no hay comida organizada en casa.
Una vez puede pasar.
Dos o tres veces por semana, todas las semanas, ya es otra historia.
Y ahí empezás a pagar no solamente por la comida, sino también por la falta de organización.
¿Cómo solucionar este error?
La solución es organizar las comidas de una manera que funcione para vos.
Podés:
- Usar el freezer para tener comidas o ingredientes disponibles.
- Tener algunas recetas rápidas para esos días en los que no tenés tiempo.
- Organizar las compras.
- Dejar preparados algunos ingredientes.
- Pensar con anticipación qué vas a comer durante la semana.
No se trata de comer peor ni de eliminar completamente el delivery.
Se trata de evitar que una falta de organización termine convirtiéndose en un gasto recurrente.
Y si conseguís gastar menos en comida sin resignar calidad, esa diferencia puede convertirse en ahorro.
3. Esperar a que sobre plata para empezar a ahorrar
Este es uno de los errores más habituales. Pensar «cuando gane más voy a ahorrar» o «cuando me aumenten el sueldo empiezo» El problema es que nuestros gastos suelen adaptarse bastante rápido a nuestros nuevos ingresos.
Podés recibir un aumento, conseguir un cliente nuevo o cambiar de trabajo y empezar a ganar más.
Al principio probablemente ahorres esa diferencia.
Pero después empezás a gastar más.
Salís más veces, comprás cosas que antes no comprabas, elegís otro supermercado o incorporás nuevos gastos.
Y unos meses después volvés a estar en el mismo lugar.
¿Cómo solucionar este error?
Empezá a organizarte con el dinero que ya tenés.
La idea es que tus gastos sean menores que tus ingresos y que exista una diferencia destinada al ahorro.
Si aprendés a hacer funcionar tu dinero actual, cuando llegue un aumento, un cliente nuevo o un ingreso extra vas a tener muchas más posibilidades de ahorrar esa diferencia en lugar de aumentar automáticamente tus gastos.
No esperes a que sobre. Empezá a ordenar lo que tenés.
4. Tener un exceso de cuotas con tarjeta de crédito
Las cuotas pueden parecer pequeñas cuando las miramos individualmente.
Seis cuotas de una determinada compra pueden parecer perfectamente pagables.
El problema aparece cuando después se suma otra compra, otra cuota, otra y otra.
Y de repente ya no tenés una cuota pequeña: tenés una parte importante de tus ingresos comprometida todos los meses.
Por eso, más que mirar solamente el monto de cada cuota, hay que mirar qué porcentaje de tus ingresos representan todas las cuotas juntas.
¿Cómo solucionar este error?
Una opción es dejar de comprar en cuotas con tarjeta de crédito hasta terminar de pagar las cuotas que ya tenés pendientes.
Y cuando vuelvas a evaluar una compra, mirar antes:
- Cuánto representa la cuota sobre tus ingresos.
- Cuántas cuotas ya tenés comprometidas.
- Qué otras compras podrías necesitar hacer durante esos meses.
- Si realmente vas a poder pagar el resumen completo de la tarjeta.
Esto último es especialmente importante.
Si llegás a no poder pagar el resumen completo, el costo financiero de la tarjeta puede ser muchísimo mayor.
Y cuando las cuotas existentes empiecen a terminarse, hay una oportunidad interesante: si ese dinero ya estaba destinado a pagar la tarjeta, podés empezar a destinarlo al ahorro.
5. No comparar precios antes de comprar
Este error puede parecer menor, pero cuando se trata de compras grandes puede representar una diferencia importante.
En el episodio te cuento el ejemplo de una heladera que tuve que comprar y para la que comparé precios durante un día y medio.
Era exactamente el mismo modelo.
La diferencia estaba en el lugar donde la compraba.
Y eso mismo puede pasar con una heladera, pintura, un repuesto para el auto o cualquier otra compra importante.
¿Cómo solucionar este error?
Antes de comprar algo importante:
- Compará precios en distintos lugares.
- Revisá si existen promociones.
- Compará los medios de pago.
- Mirá qué día conviene hacer la compra.
- Revisá reintegros y descuentos.
- No tengas miedo de postergar la compra un día si eso representa un ahorro importante.
Incluso puede pasar que vayas al supermercado y descubras que un determinado reintegro está disponible al día siguiente.
Volver al día siguiente puede llevarte unos minutos más.
Pero ese porcentaje que dejás de pagar es ahorro.
Entonces, ¿dónde está la plata que podrías ahorrar?
Muchas veces pensamos que ahorrar depende exclusivamente de ganar más.
Y sí: si tus ingresos no alcanzan para cubrir tus gastos, necesitás trabajar en generar más ingresos.
Pero si sabés que con lo que ganás podrías estar ahorrando y no lo estás haciendo, vale la pena mirar mucho más de cerca qué está pasando con tu dinero.
Quizás está en los gastos pequeños.
Quizás está en el delivery.
Quizás estás esperando que sobre.
Quizás tenés demasiadas cuotas.
Quizás estás pagando de más simplemente porque no comparaste precios.
El dinero puede estar ahí. Solo que se está yendo en otras cosas.
Cuando empezás a prestarle atención, algunas de esas diferencias empiezan a quedarse con vos.
Resumen: los 5 errores que te impiden ahorrar
Los cinco puntos que trabajamos en este episodio son:
- No prestar atención a los gastos pequeños.
- Gastar de más en delivery por falta de organización.
- Esperar a que sobre dinero o a ganar más para empezar a ahorrar.
- Acumular demasiadas cuotas con tarjeta de crédito.
- No comparar precios y medios de pago antes de comprar.
No necesitás solucionar los cinco de un día para el otro.
Empezá por uno.
Porque cuando encontrás una pequeña diferencia y conseguís que ese dinero deje de irse, ya tenés una pequeña victoria.
Y esas pequeñas victorias son las que te dan ganas de seguir trabajando con tu dinero.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no puedo ahorrar si tengo buenos ingresos?
Puede haber distintos motivos. Si tus ingresos alcanzan para cubrir tus gastos pero no queda dinero disponible, es importante revisar en detalle en qué se está yendo la plata. Los gastos pequeños, el delivery, las cuotas y las compras sin comparar precios pueden generar diferencias importantes.
¿Tengo que dejar de gastar en cosas que disfruto para ahorrar?
No necesariamente. El objetivo no es eliminar todos los gastos que disfrutás, sino prestarles atención y detectar cuáles podés evitar, reducir o reorganizar.
¿Conviene dejar de usar la tarjeta de crédito para poder ahorrar?
Si tenés un exceso de cuotas que está comprometiendo una parte importante de tus ingresos, puede ser conveniente dejar de sumar nuevas cuotas hasta terminar de pagar las que ya tenés.
¿Qué hago si realmente no me alcanza el dinero?
Si ya redujiste tus gastos todo lo posible y tus ingresos siguen sin alcanzar para cubrir tus necesidades, el problema es diferente. En ese caso necesitás trabajar en generar más ingresos. También tengo contenidos y herramientas dentro de Dinero en Orden para ayudarte con ese proceso.
¿Cuánto tengo que ahorrar?
No hay un número único que sirva para todas las personas. Como digo siempre: ahorrar es un hábito, no un número. Lo importante es empezar a construir ese hábito de acuerdo con tu situación.
¿Querés trabajar en ordenar tu dinero?
Si necesitás ayuda para trabajar de manera más completa sobre tus ingresos, gastos, presupuesto, deudas, tarjetas de crédito y generación de ingresos, podés conocer Sí Hay Plata, mi programa online de cuatro semanas.
Es un espacio en el que trabajamos sobre tu situación concreta para que puedas ordenar el dinero que ya tenés y empezar a hacerlo trabajar a tu favor.



