Llegar al día 20, 22 o 25 del mes y descubrir que queda muy poco dinero en la cuenta puede generar desesperación. Pero muchas veces el problema no aparece en ese momento: empezó varios días antes, cuando todavía había dinero disponible y no se controló cuánto quedaba por pagar.
Por eso, una buena forma de organizar el dinero es hacer una revisión del presupuesto a mitad de mes. No hace falta esperar a fin de mes para descubrir si el dinero va a alcanzar.
Una vez que incorporás esta revisión como una pequeña rutina, podés saber con anticipación cuánto dinero tenés disponible, qué gastos todavía faltan pagar, qué ingresos estás esperando y qué cosas pueden quedar pendientes para el mes siguiente.
La clave para llegar a fin de mes empieza el día 15
La propuesta es simple: elegir un día de mitad de mes para revisar siempre la misma información.
Puede ser el día 15, 16 o alrededor de esa fecha. Incluso podés poner una alarma en el celular para convertirlo en una costumbre.
La revisión consiste en controlar cuatro datos:
- Qué gastos ya pagaste y cuáles todavía faltan pagar.
- Cuánto dinero tenés disponible hasta el próximo cobro.
- Qué ingresos todavía estás esperando cobrar, especialmente si trabajás como freelancer o brindás servicios.
- Qué vas a hacer con aquello que no llegues a pagar durante ese mes.
Con esta información podés saber si el dinero que tenés disponible alcanza para cubrir lo que todavía falta pagar.
1. Revisá qué ya pagaste y qué todavía falta pagar
El primer paso es mirar tu presupuesto y separar lo que ya está pago de lo que todavía queda pendiente.
Podés hacerlo de una manera muy simple: marcar con un color lo que ya pagaste y con otro lo que todavía tenés que pagar. También podés simplemente tachar lo que ya está resuelto.
Lo importante es tener claro qué falta pagar.
Después, sumá todos esos gastos pendientes y comparalos con el dinero que tenés disponible.
Pero hay algo importante: no te olvides de los gastos variables.
No alcanza con sumar solamente los gastos fijos que todavía tenés pendientes. También necesitás considerar gastos como comida, nafta, carga de la SUBE, salidas y otros gastos que todavía vas a tener durante el resto del mes.
¿Cómo saber si el dinero va a alcanzar?
La cuenta es sencilla:
Dinero disponible – gastos que todavía faltan pagar = dinero que queda para el resto del mes.
Para hacerla, necesitás tener registrados tanto los gastos fijos como los variables.
2. ¿Cuánto dinero tenés disponible realmente?
El segundo dato que necesitás conocer es cuánto dinero tenés hoy.
Para calcularlo, hacé un recuento de lo que efectivamente tenés disponible:
- Dinero en la cuenta bancaria.
- Dinero en Mercado Pago.
- Efectivo.
La clave está en contar lo que tenés, no lo que esperás cobrar.
Si hay una transferencia que ya te hicieron y sabés que se acredita al día siguiente, ese dinero puede considerarse. Lo mismo con un cheque cuya fecha de cobro está próxima y que sabés que vas a poder cobrar.
Pero no conviene contar ingresos simplemente porque alguien te dijo que te va a pagar si todavía no sabés cuándo vas a recibir ese dinero.
3. Si trabajás por tu cuenta, controlá quién todavía no te pagó
Para quienes trabajan como freelancers, brindan servicios o tienen distintos clientes, la revisión de mitad de mes necesita incluir otro dato: quién todavía no pagó y cuándo va a pagar.
A esta altura del mes, es importante saber:
- Qué clientes ya pagaron.
- Qué clientes todavía deben pagar.
- Cuándo está previsto cada pago.
Si alguien todavía no pagó, este puede ser el momento de enviarle un recordatorio y preguntarle cuándo va a realizar el pago correspondiente.
Tener esta información también forma parte del presupuesto, especialmente cuando los ingresos no llegan todos en una fecha determinada.
4. Decidí qué vas a hacer con lo que no llegues a pagar
Puede pasar que, por tener menos ingresos o porque apareció un gasto más urgente, no llegues a pagar todo durante el mes.
Lo importante es no dejar ese gasto pendiente dando vueltas.
Hay gastos que pueden quedar pendientes y pagarse el mes siguiente, aunque generen intereses. También hay otros compromisos que tienen consecuencias diferentes si no se pagan.
Por eso, si ya sabés que algo no vas a llegar a pagarlo, necesitás decidir qué vas a hacer con ese gasto.
Y hay una acción muy simple que ayuda muchísimo: anotarlo en el presupuesto del mes siguiente.
No confíes en tu memoria
Si un gasto quedó pendiente, registralo.
Así, cuando prepares el presupuesto del mes siguiente, ya vas a saber que ese importe forma parte de lo que tenés que pagar.
De esta manera evitás encontrarte meses después con un gasto que habías olvidado, tener que buscar comprobantes o intentar recordar si finalmente lo habías pagado.
Anotar, tachar cuando se paga y trasladar lo pendiente al mes siguiente hace que el control sea mucho más sencillo.
El presupuesto se vuelve más fácil cuando se convierte en una rutina
La primera vez que hacés un presupuesto puede llevarte bastante tiempo. Pero una vez que ya tenés la información organizada, mantenerlo actualizado resulta mucho más ágil.
La rutina consiste en revisar, actualizar los montos y agregar o sacar lo que corresponda.
Después, a mitad de mes, volvés sobre esos mismos cuatro datos.
Y a fin de mes podés revisar qué pasó con tus gastos y qué cosas se pueden mejorar para el mes siguiente.
La idea es que, con el tiempo, esta revisión se vuelva automática.
¿Qué pasa si descubrís que no vas a llegar a fin de mes?
Esta es justamente una de las razones por las que conviene hacer la revisión antes de llegar al día 20, 22 o 25.
Si esperás hasta ese momento para descubrir que el dinero no alcanza, las opciones pueden ser mucho más limitadas.
En cambio, si lo detectás a mitad de mes, todavía podés revisar qué hacer.
Por ejemplo:
- Ver si algún gasto puede quedar pendiente para el mes siguiente.
- Revisar si tenés algún cliente que todavía te debe dinero.
- Reclamar un pago que necesitás para completar el presupuesto.
- Analizar qué gastos todavía quedan por hacer durante el mes.
El objetivo no es evitar que alguna vez tengas un problema de dinero. Es detectarlo antes y tener la información necesaria para decidir qué hacer.
Una revisión de media hora puede cambiar la forma en que llegás a fin de mes
Llevar este control no requiere hacerlo todos los días.
La propuesta es trabajar con momentos puntuales: preparar el presupuesto al comienzo del mes, revisarlo a mitad de mes y analizar lo ocurrido al finalizar.
La revisión de mitad de mes puede llevar alrededor de media hora una vez que ya tenés tu presupuesto armado.
Y esa pequeña rutina te permite estar al tanto de tus ingresos, tus gastos, lo que ya pagaste, lo que todavía falta pagar y lo que todavía tenés que cobrar.
Con esa información también empezás a entender mejor adónde se está yendo tu dinero.
Y, a medida que pasan los meses, podés empezar a ver qué cosas funcionan y cuáles necesitás mejorar.
En resumen
Para dejar de llegar a fin de mes haciendo malabares con el dinero, incorporá una revisión de mitad de mes:
- Revisá qué gastos ya pagaste y cuáles todavía faltan.
- Calculá cuánto dinero tenés disponible realmente.
- Sumá también los gastos variables que todavía vas a tener.
- Si trabajás por tu cuenta, controlá quién todavía no te pagó y cuándo lo hará.
- Registrá en el presupuesto del mes siguiente todo lo que no llegues a pagar.
- Repetí esta revisión todos los meses hasta convertirla en una rutina.
Checklist de mitad de mes
Antes de terminar tu revisión, asegurate de tener estos cuatro datos:
- Qué ya pagaste y qué todavía falta pagar.
- Cuánto dinero tenés disponible.
- Qué ingresos todavía tenés que cobrar.
- Qué vas a hacer con lo que no llegues a pagar.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo llegar a fin de mes sin quedarme sin dinero?
Una forma de anticiparte es revisar el presupuesto a mitad de mes. Necesitás saber qué gastos ya pagaste, cuáles todavía faltan, cuánto dinero tenés disponible y qué ingresos todavía esperás cobrar.
¿Cuándo conviene revisar el presupuesto del mes?
Una buena opción es hacerlo alrededor del día 15 de cada mes. Podés establecer una fecha fija y poner una alarma para convertirlo en una rutina.
¿Qué tengo que revisar a mitad de mes?
Principalmente cuatro cosas: qué ya pagaste y qué falta pagar, cuánto dinero tenés disponible, qué ingresos todavía tenés que cobrar y qué vas a hacer con los gastos que no llegues a pagar.
¿Qué hago con un gasto que no pude pagar este mes?
Registralo en el presupuesto del mes siguiente. De esta manera no dependés de la memoria ni tenés que volver a buscar la información varias semanas después.
¿Qué hago si trabajo como freelancer y no cobro siempre el mismo día?
Necesitás saber qué clientes todavía no pagaron y cuándo está previsto que lo hagan. A mitad de mes puede ser un buen momento para reclamar los pagos pendientes.
Recursos mencionados
Primer paso: Presupuesto
Desafío gratuito disponible en Dinero en Orden para quienes todavía no tienen un presupuesto y quieren empezar a organizar su dinero >> INSCRIBITE ACÁ <<
Checklist de mitad de mes
Recurso gratuito mencionado en el episodio para revisar todos los meses los cuatro puntos principales >> ACCEDÉ ACÁ <<
Antes de terminar…
Si querés dejar de llegar al día 20 o 25 preguntándote cómo vas a hacer para llegar a fin de mes, empezá por algo simple: revisá tu presupuesto a mitad de mes.
Escuchá el episodio completo de Reseteá tu dinero y descargá el checklist gratuito de mitad de mes para convertir esta revisión en una rutina.



